jueves, 16 de mayo de 2013

El peronismo como conciencia y lucha de clases

Dejar de ser invisibles


Las manifestaciones obreras ocurridas el 17 de octubre de 1945, que tenían como objetivo principal lograr la excarcelación de Perón, no sólo marcaron el surgimiento del peronismo como fuerza política, sino que lograron legitimar los reclamos del proletariado que consiguió, a partir de ese momento, tomar conciencia de clase, obtener una mayor participación en la esfera pública y luchar por sus derechos.

Frente a las preocupaciones provenientes de los grupos conservadores debido a la  relevancia que Perón había adquirido en relación con la clase obrera a través de su cargo en la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, el entonces presidente Edelmiro Farrel, relevó al dirigente del cargo de vicepresidente y decidió encarcelarlo. Ocho días después de que Perón fuera arrestado, una masa de obreros provenientes en su mayoría del sur de la provincia de Buenos Aires, se organizaron en una gran manifestación para pedir su liberación.

Los obreros, muchos de ellos migrantes de los sectores periféricos del país, buscaban una mayor participación en la esfera pública, necesitaban dejar de ser “invisibles” y empezar a tomar partido en cuestiones que, hasta antes de Perón, les habían sido negadas. Razón por la cual, durante las manifestaciones del 17 atentaron contra las distintas instituciones en las cuales tenían un acceso limitado: Universidad, Diarios, comercios, Iglesia, sedes de fútbol, entre otras. De ésta manera, el poder simbólico y cultural que hasta ese momento estaba en manos de las clases más pudientes, se vio meramente negado y blasfemado por los manifestantes.

Estos obreros veían en Perón un líder que se preocupaba por las necesidades que ellos tenían y que respondía a ellas a través de medidas de estado proteccionistas y asistencialistas. A partir del apoyo que él les brindaba, empezaron cada vez más a “hacerse visibles” y dejar en claro cuales eran sus necesidades y derechos y sobre todo, dejar de ser excluidos del sistema.

Ya cuando en 1947 Perón enunció los derechos del trabajador: vacaciones, aguinaldo, derecho a la vivienda, derecho a la salud, entre otras (derechos que al día de hoy siguen vigentes para todos los trabajadores) esta clase, que ya había tomado conciencia de sí misma, logró legitimar sus reclamos, adquirir una mayor participación política y sobre todo integrarse y ser parte de un modelo de país que los representaba.




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